Este artículo salió el año pasado en una revista en línea llamada Códice Bit… desgraciadamente esta página salió del “aire” por diversas razones, pero afortunadamente yo guardé copia de lo que escribí hace un año, ahora se los comparto, sé que a muchos les va a servir.
Yo creo que lo primero es pensar si vamos a comprar algo hecho o bien vamos a cocinar.
Si optamos por la primera, tenemos todavía mucho tiempo y facilidad de encontrar proveedores que satisfagan nuestros antojos… ya sea un restaurante o un servicio de banquetes, y hasta amas de casa que en estas fechas venden sus delicias. Es importante hacer nuestro pedido con tiempo, porque generalmente se llenan de compromisos los restaurantes y demás proveedores, así que esta semana es excelente por si queremos comprar algo ya hecho. Creo que esta opción es la más accesible si vamos a dar una cena para muchas personas, así nos evitamos andar comprando, picando, horneando, y sobre todo, preocupando si la comida va a quedar rica.
Ahora bien, si nos queremos poner a preparar nosotros mismos, hay que considerar:
1. ¿Cuánta gente va a venir a la cena?
2. ¿De cuánto es el presupuesto con el que cuento?
3. ¿Cuáles son los gustos de mis comensales?
4. ¿Hay alguien alérgico a algún alimento o bien que sea vegetariano, o bajo algún régimen especial (por ejemplo los celiacos no pueden consumir harinas)?
Considerando esos puntos nos podemos decidir por hacer una cena tradicional, o bien hacer algo completamente distinto.
Hay muchas familias que la cena de Noche Buena es algo tan tradicional que todos los años hacen lo mismo… la verdad a mí no me gusta hacer cada año lo mismo, y siempre varío lo que hago…
Ejemplos de comidas super tradicionales en esta fecha: pavo, pollo relleno, bacalao a la Vizcaína, romeritos, la ensalada de manzana, lomo, pierna, alguna pasta, etc.
Y para que se den una idea de lo que yo he hecho: lasaña, empanadas argentinas, rebanadas de pechuga de pavo en salsa de chipotle…
Independientemente de lo que elijan, hay que hacer una lista de todos los ingredientes que necesitaremos para armar el menú. Con esa lista podemos ir viendo qué se puede comprar desde ahora y qué comprar unos días antes del 24 de Diciembre. Por ejemplo, ahorita se podrían comprar todas las latas, pastas, conservas y demás… y días antes la carne que se vaya a preparar, verduras y frutas. Ah! Si van a hacer pavo, y éste lo compran congelado, recuerden que necesita de 2 a 3 días para descongelarse dentro del refrigerador, que es la forma más higiénica de hacerlo.
Otros puntos a tener en cuenta:
* Bebidas: pensar si vamos a ofrecer el tradicional ponche de frutas, vinos, espumosos, café, té, etc. En el caso de comprar botellas éstas ya se pueden comprar.
* La mesa: checar si tenemos los lugares suficientes en nuestra mesa para sentar a todos nuestros comensales al mismo tiempo. Si no es así, pensar en tratar de conseguir más mesas, ya sea prestadas o rentadas. Otra solución es ofrecer comida que se pueda consumir fácilmente y se pueda comer si uno está sentado en la sala.
* Tipo de servicio: decidir si los platos serán servidos en la cocina y llevados hasta el comensal, o bien ofrecer un tipo bufet donde cada comensal elija qué servirse.
Como últimos puntos, no se olviden del postre; también se puede optar por pedir a los asistentes que traigan algún platillo, así les ayudan con la preparación y se estresan menos; y por último, si van a hacer un platillo nuevo para ese día, práctiquenlo antes, no se vayan a llevar alguna sorpresa desagradable antes de la cena de Noche Buena.
Y como todos los lunes, les platico que ayer salió en Guía DF otra de mis colaboraciones, ahora hablando de las posadas. Para entrar, chequen el lado derecho de este blog y en la columna busquen los artículos que han salido en Guía DF.